Nunca fue fácil sobrevivir a base de sueños
Nunca fue fácil sobrevivir a base de sueños… y con el tiempo he ido echando de más lo que un día eché de menos. La vida se abre paso como una enredadera a través de nuestros recuerdos…¿para qué hablar de lo que ya he olvidado?Podría recordar aquel banco del parque, testigo mudo de aquel primer beso, la forma de latir de mi corazón frente a ciertas cosas que hoy me provocarían la más sincera de las indiferencias. Podría recordar también mis ganas de comerme la vida al lado de seres que después desaparecieron para siempre, mis desencantos, mis proyectos de poeta, la manera que tenía de beber veneno de ciertos labios a los que amé y que hoy no sentiría el ansía de probar.
Podría recordar la curiosidad que me despertaba TODO, la fe desmedida en el ser humano, la expectativa que sembraba en mi cualquier tipo de posibilidad que se cruzara en mi camino, y también como, a base de pura ilusión, logré desprenderme para siempre de la desconfianza.
Podría hablar de todas esas veces que me quedé en la orilla de mi habitación y, con la caracola en la mano, cerré muy fuerte los ojos e imaginé el mar…Podría hablar de aquel día que me quedé bajo su ventana hasta altas horas de la madrugada, esperando una reconciliación que no llegó jamás.
Podría recordar todas las veces que me he equivocado, todas las veces que me ha dolido la lengua de mordérmela tanto, todo aquello que nunca dije, lo que no confesé, mis más oscuros pensamientos y mis más incontrolables miedos.
Podría recordar todas las veces que no he escuchado absolutamente a nadie, podría hablar de todos los consejos que mi selecto carácter a rechazado por considerar que coartaban mi libertad. Podría hablar del despotismo ilustrado, quejarme de lo que me tocó vivir, llorar por todas las veces que he abrazado a decepciones en potencia, y sacrificarme a mí misma y a mi arrepentimiento en el altar de los fracasos.
Pero ¿para qué engañarnos? Ya no me gusta gastarme el tiempo que no tengo, y mis colores preferidos han cambiado. También, en contra de mi voluntad, ha cambiado la manera que tengo de ver ciertas cosas…supongo que crecer no es malo, lo malo es hacerse mayor, y como todos los soñadores, yo también confundí alguna vez el desencanto con la verdad.
Hoy tan solo quiero recordar a ese grupo de gente que siempre ofrece ese acto de bondad injustificado e ilógico…por todas las veces que podría haber salido de “esta” sin ellos pero gracias al cielo que no tuve que hacerlo.
Hoy ya solo quiero recordar a los que han creído en mí hasta cuando yo misma dudaba, por todas esas veces que me han dicho “tu puedes”…y he podido.
Son ellos los que merecen ser ladrones de mi tiempo…Y es que nunca fue fácil sobrevivir a base de sueños.
[Puedo escribir y no disimular, es la ventaja de irse haciendo viejo.]







Ella no quería que Peter pensara que había escogido el camino fácil… simplemente se había quedado atrapada en un lugar profundamente ambiguo, algún lugar entre la niñez y la vida adulta, entre sus sueños y la realidad, no pudiendo abandonar a estos primeros, pero percibiendo ya con toda claridad, (y mentiría si lo negara) lo segundo.Pero hoy no eran estas cosas las que se agolpaban en la cabeza de Wendy, sino la contradicción.En efecto Peter tenía esa incapacidad infantil que tienen todos los niños para hacer que lo que dicen y lo que hacen, a menudo, no guarden absolutamente ninguna relación para el resto de las personas.Peter la deseaba para él, pero a su vez huía de esta forma de “poseer” tan adulta. Detestaba el aburrimiento y el control, rechazaba la necesidad y sobra decir que sentía un miedo atroz ante la idea de que algo o alguien pudiera arrebatarle un pedazo de su libertad. Quizás sin darse cuenta ese era su mayor fingir… porque aunque él esquivaba a toda costa la idea estándar de “unión”, y todo lo que esta conlleva, la realidad es que Peter no podía evitar unirse a mil cosas continuamente.




Poco puedo pedir...Calibrando lo incalibrable, soy tan feliz...y es gracias a vosotros, a los que siempre habeis estado, sobretodo en estos últimos tiempos en los que han habido momentos muy complicados. Atrás quedan fiestas, viajes (especial mención a Madrid ;) , locuras, confesiones y un buen puñado de gente nueva a la que adoro hoy por hoy y a la cual ya no puedo imaginar fuera de mi vida...formais ya parte de mi tripulación pequeños, y es inevitable ya que viajeis conmigo para siempre ;)


