jueves, enero 19, 2006


La Princesa del cuento de Hadas

A veces cierro los ojos y vuelvo a ser la princesa de los eternos cuentos de hadas. Busco en mis oníricos viajes la vida perfecta, la felicidad absoluta que no encuentro en esto que llamo mundo. Me pregunto quien fue el maestro de la angustia, quien le enseñó a la desolación a filtrase en los corazones de los anhelos. Sentimientos perdidos entre tanta soledad, ¿Cuántos...cuántos ángeles deben morir hasta que lleguemos a comprender que no podemos alcanzar el cielo? Muertos, muertos en este paraíso artificial que nadie posee... muertos en vida y una vida que muere a cada segundo que pasa....miradas perdidas que arrastran el alma hacia la misma perdición, podría inventar un nuevo edén si no tuviera la mente tan envenenada de realidad. Grandes pinceladas de locura en un tapiz de cordura sagrada. Soy un aprendiz escuchando continuamente ignorancia absoluta... No hay una sola realidad que me parezca interesante, todas son demasiado demostrables para perpetuar mis sueños... Palabras de mortales para diosas a las que ya nadie conjura, ni adora... ¿puedo realmente admirar algo que no sean mis sentimientos? mis deseos no tienen absolutamente ningún valor, las emociones me dominan y me ganan la partida una vez más... intento sonreír entre tantas lágrimas y no puedo, intento sentir de otra forma y no lo consigo, nunca pude engañarme a mi misma e imploro que alguien sea capaz de mentirme con tanta seguridad que haga tambalear mi mundo. Buscamos aquello que no es cierto, pero sentimos cierto, buscamos aquello que solo es real dentro de nosotros, porque se vuelve puro, original, auténtico y natural. Yo sigo durmiendo entre grandes escalinatas de terciopelo negro, entre la belleza que oculta la oscuridad y la desolación.
Mis pensamientos siempre están dirigidos a todas aquellas princesas góticas encerradas en sus castillos demacrados por el paso del tiempo y la desilusión, custodiadas por siempre en sus estancias y sus jardines, bellas y solas...solas...solas.... Obsesionadas por la contemplación, sumidas en el silencio ¿qué podríamos decirle al príncipe de nuestros sueños? Aprendimos a prescindir de él, aprendimos a soñarlo, le hicimos perfecto, eterno e ilusorio, le convertimos en sueño. Andar, respirar, andar.... sin saber a donde ir, encontrando a personas que en apariencia si saben donde van y no sentir el impulso de seguirlas. Mis sueños no nacieron para ser compartidos, porque nadie a parte de mi puede entenderlos,,,, Lo que he creado es mío, aunque tu formas parte de ello...te considero mío porque un día te imaginé, pero jamás he sido capaz de hacerte real. Nadie consiguió jamás brillar más para mi o que yo brillara más para los dos… todos me amaron por lo creyeron que era... Pero yo no soy de nadie, ni siquiera cuando estoy contigo, ni siquiera me pertenezco a mi misma. Tan solo pertenezco a mis sueños, tan solo pertenezco a lo inalterable, tan solo pertenezco a mi propia soledad, que no he sido capaz de compartir jamás con nadie... porque mis sueños dejarán de existir cuando yo muera, porque no quedará ninguna de las cosas que he construido en mi mente cuando yo ya no esté. Tan solo te quedará el recuerdo de lo que fui para ti, tan solo conservarás la idea de lo que fui a tu lado, pero mi esencia desaparecerá para siempre, nuestro error fue creernos que éramos eternos, nuestro error será creer que existe un nosotros... pero no existe, tan solo estamos tu y yo, y el abismo que nuestro amor ha logrado salvar pero que con el paso de los años acabará venciéndonos...hemos decidido no morir, en contra de todo aquello que es natural y finalmente insalvable. Hemos decidido existir para siempre el uno dentro del otro, pero la nada llegará, dispuesta a demostrarte que tu princesa de cuento de hadas no existió jamás...dispuesta a demostrarme que mi príncipe es tan frágil que desaparecerá conmigo...y nadie jamás volverá a encontrarlo. Todo es un gran reloj de arena que invertimos cuando nos conviene... nuestro error fue proteger su interior con una muralla de cristal.

1 comentario:

ninive dijo...

Diría "¡es increíble!" y parecer, aun con lo que siguiera a esa frase, que sigo un guión de asombrarme y oh casualidad! buscarle una relación o coincidencia con algo que ver conmigo, y así continuar con el papel de quien pretende impresionar, conquistar o cualquier tópico ya de por si patético.
Pero nada mas lejos de ello. Lo que sucede hace que merezca la pena todo el camino recorrido y por recorrer, la amistad. Recuerdo que Spielberg realizó un film sobre un galeón llamado así para resaltar lo que es la libertad. Y así me has hecho sentir, libre, pero no solo a mi sino a mis sueños, atrapados en las redes de la desidia y a punto de ser devorados por el olvido.
Y digo es increíble porque leyéndote aquí, sin mucho menos ser príncipe alguno, sentí que una voz en off estaba describiendo mi torre, mi mundo y el mundo cuando deje de existir.
El mundo, un sinfín de kms de calles, rutas, de casas, comercios, historias, personas, horarios, responsabilidades, sentimientos, alegrías, dramas, maldad, esfuerzos, árboles, especies, rocas, y sueños.
Y sobre todo tiempo. Un tesoro necesario para todo lo anterior, y por ello la magia es tan importante, porque es capaz de detener el tiempo el instante justo para apreciar que tenemos, y eso me sucede desde que me atreví a escribirte, que creo en la magia por increíble que resulte su presencia, que aprecio cada segundo de vida, que detengo el tiempo para poder volar, y aun cuando deje de existir seguiré uniendo puntos por el universo :-)

Un abrazo mas grande que el!!