lunes, enero 23, 2006

La princesa y el enano


Había una vez una princesa que vivía en un palacio muy grande. El día que cumplía trece años le hicieron una gran fiesta, con trapecistas, magos, payasos... pero la princesa se aburría.
Entonces apareció un enano muy feo que daba brincos y hacía piruetas en el aire.
"Sigue saltando, por favor"- dijo la princesa-, pero el enano ya no podía más.
La princesa se puso triste y se marchó a sus aposentos. Al rato el enano se fue a buscarla convencido de que ella se iría a vivir con él al bosque.
"Ella no es feliz aquí- pensaba el enano- "yo la cuidaré y la haré reir siempre".
El enano recorrió el palacio buscand la habitación de la princesa, pero al llegar a uno de los salones vió algo horrible.
Ante él había un monstruo con ojos torcidos y sanguinolentos, con las manos peludas y los pies enormes. El enano quiso morirse cuando se dió cuenta de que era él mismo, reflejado en un espejo. En ese momento entró la princesa con su séquito.
"-Ah! estás ahí!,que bien! baila otra vez para mi porfavor."
Pero el enano estaba tirado en el suelo y no se movía. El médico de la corte se acercó a él y le tomó el pulso.
-"Ya no bailará más para vos princesa"-le dijo.
-"¿Porqué?"
-"Por qué se le ha roto el corazón..."
Y la princesa contestó:
"-De ahora en adelante que todos los que vengan a palacio no tengan corazón"

1 comentario:

Itami dijo...

Y en este caso me pregunto... ¿qué provocaba la tristeza de la princesa?
¿y por qué se fijó en el enano?