sábado, febrero 25, 2006

Un Instante


Fuiste luz por un instante, fuiste sonrisa, fuiste recuerdo, fuiste don, magia, una cosa inexplicable. Por un instante te amé, por un instante fuiste sueño, por un instante pensé que sería eterno, por un instante sentí ganas de llorar de emoción, por un instante tambaleaste mi vida... pero fue solo eso, un instante de paz, un instante extraño, un instante de imaginación, de gota de lluvia, de perfecto ideal. La vida está formada de pequeños instantes, y tú fuiste uno muy bello, mentiría si dijera que por un instante no sentí conpungirse el alma dentro de mi, mentíria si dijera que no te creí cierto, mentiría si dijera que por un instante no fuiste un secreto incofesable, mentiría si dijera que no caí una vez más rendida a tus pies. Fuiste duda y desconcierto, explosión de sentimiento y desesperación infantil, volatilidad y belleza en estado puro, un instante claro, un instante fragil que me transmitió fuerza y me dió vida. Te pensé, te imaginé, te busqué en mi subconsciente y me enamoré de ti, así de rápido, así de ilógico, así de verdadero. Y por un instante escuché tu silencio, aquel que decía"te veo sin mirarte"y deseé egoístamente robar tu alma, hacerla mía aunque solo fuera por un instante, dejar que mis labios buscaran la respuesta en los tuyos, sentirte cerca, sentirte dentro, abrazarme por un fugaz instante a tu alma... y lo hice, y decubrí la tierra de Oz, y contemplé la estrella fugaz, y saboreé la manzana del pecado original, y pedí un deseo mientras lanzaba la moneda a la fuente del destino... por un instante fuiste mío, por un instante fui tuya, por un instante el orden y el equilibrio se congragaron y se juraron amor eterno, te abracé y tu me acunaste en tu fantasía...y mentiría si dijera que por un instante no creí en un dios, y mentiría si dijera que por un instante no pensé verdaderamente que eras un ángel. No obstante solo fue eso, un instante, maravilloso, inolvidable, pero solo un instante... perfecto, intransferible, intenso, tan inexpresable como la fluidez de emociones, parecido a un veneno dulce que se extendió por mi mente y logró ser bálsamo para mi espíritu. Por un instante pude renacer, por un instante logré apartar el miedo, por un instante rocé el cielo con mis dedos, por un instante no necesité mentiras ni bailes de máscaras... porque no fui princesa, fui reina, porque no fui rara, fui especial. Ahora que tengo la eternidad en mis manos sé que fue solo un instante... pero por ese instante, por ese solo instante, te doy mi vida.

viernes, febrero 24, 2006

La evidencia del silencio compartido


No es tristeza, ni tampoco soledad... es otra vez la maldita melancolía, a la cual detesto y amo por igual, a la que me abrazo sin quererlo, a la que oigo suspirar en mi cabeza noche tras noche. Víctor Hugo dijo una vez que la melancolía es la felicidad de estar triste, y es cierto, totalmente cierto, nadie podría haberlo descrito mejor... sensaciones mezcladas engendrando una emoción nueva, que a su vez provoca una extraña sonrisa... ya no quiero comprender nada, no puedo racionalizar mis sentimientos y eso me perturba profundamente. Tal vez es la evidencia de este silencio compartido, tal vez amo a las personas más por lo que callan que por lo que dicen. Como me gustaría no pensar tanto en ti, no soñarte a todas horas,quererte un poco menos,dejar de preguntarme que sientes cuando me miras y un pedazo de alma se filtra a través de mis ojos, no sentir este miedo placentero que me hace fragil y vulnerable, admirarte de una forma limitada, quererte menos... Pero siempre lo consigues, me superas y me enamoras, sin un porqué, sin una lógica... sencillamente soy feliz pensando que existes, aunque a veces solo sea en mi fantasía, eterna hoguera que nunca se apaga,manantial de sueños eternos e inalcanzables... me haces perder la razón, me vuelves loca, me complicas... y lo peor es que te adoro por ello, y lo peor es que me gusta dejarme llevar por el huracán que provocas en mí, por la magia y la luz que desprende tu esencia, tu yo, aquello que no logro explicar con palabras... tan solo diré que me paso la vida intentando describir la belleza de las cosas, pero te miro y enmudezco. "Retorciendo palabras de amor... intentando que quieran decir lo que yo ya no puedo..." no voy a seguir escribiéndolo, Fangoria ya lo hace por mi.

miércoles, febrero 08, 2006

¿Ubi sunt?



Refugio, la búsqueda del refugio, la escapada dirijida hacia ningún lugar... sollozos, sollozos en la penumbra...la luz demasiado débil, incapaz de reflejarlos.
La mano que se extiende no duda, pero apenas tiene fuerzas para cojer nada, y yo me balanceo en la oscuridad, donde el espejo refleja todo menos mi rostro.
Silencio... el silencio de la nostalgia, el amargo sabor de la melancolía producida por mis sueños, breves fragmentos de mi pasado, pequeños instantes de lo que he sido...y de lo que soy. La soledad absoluta no es no tener ninguna posibilidad, sinó tener muchas y que no interese ninguna.
Y de nuevo la búsqueda, la distáncia insalvable... !la maldita incapacidad de mis palabras para ser expresadas!
Pensamientos tortuosos... pasado, muerte, fugacidad, torbellino de miedo... y la posibilidad de huir... me pregunto hacia dónde.
Oigo suspiros ¿són mios? el aire se apresura a salir de los labios con más rapidez que las lágrimas de mis ojos, los labios secos, parecidos a mi mirada.
Vagar por el infinito, el infinito del espacio reducido, el eterno insomnio unido a la pérdida de la tranquilidad.
Me pregunto el porqué de esta necesidad de calma que solo me lleva a la apatía, me pregunto porque no creo en la felicidad.
Me pregunto tantas cosas que callo, prefiero ahogar la respuesta inexistente dentro de mí.
Pasos, lentos pero no firmes, la madera cruje demasiado para perturbar la letargía del alma... y sigo imaginando densas nubes impenetrables, volátiles y dolorosas... si es que es posible sentir dolor en el cielo.
Amplio margen, discreta mirada fija en el amplio margen. El santuario no tiene las puertas abiertas, forzarlas sería una aberración.
La nada también proviene de algún lugar... el lugar no puede provenir de la nada... el refugio es la nada aunque la nada no sea el refugio.
Que frágiles son las hojas estremecidas por el viento...¿se dejan llevar por él o sencillamente resisten para no caer al suelo? No existe duda en la pluma, pero si en la mano que dirije la pluma.
Los instintos mueren por claustrofobia, por falta de aire y movilidad, y el pensamiento se vuelve frío e incalculado... poseído por fantasmas deformes e irracionales.
La mirada que penetra en la oración, en la súplica, en el absurdo ego y el eterno egoísmo, está cargada de comprensión, aunque eso también conlleve otra pregunta: "¿Sirve de algo la comprensión?"
Los dedos sueltan la cuerda, aflojan en su empeño de acercar el azul a la tierra y crear de esta forma un abismo insalvable.
Los peregrinos pensamientos no encuentran hostal donde alojarse, y tampoco logran percibir la cumbre de la montaña. Caminan, corren, entremezclándose unos con otros, vagando por los oscuros bosques de la mente, por los eternos y caóticos laberintos de la existéncia... reposan en el viento y viajan con él... ¿Ubi sunt?

martes, febrero 07, 2006

EL QUIZÁS

Y el caballo de la melancolía vuela de nuevo, y sentada en mi escritorio me pregunto una vez más el porqué... y vuelvo a caer en el "quizás", y vuelvo a refugiarme en la duda.
Quizás es que me cansé de ser abstracta y necesité por una vez en mi vida ser concreta. Quizás necesité que alguien me abrazara con la mirada en lugar de soñarme, que me conociera en lugar de intuirme. No, yo nunca fui lo que tú dibujaste, lo que tú escribiste, lo que tú fotografiaste. Aunque vuestras creaciones son extremadamente bellas no pueden reflejarme.
Quizás me he cansado de ser musa, quizás me he cansado de ser admirada, quizás solo quiero ser yo. Quizás me he cansado de ser inspiración, de vivir en vuestra fantasía, de ser la eterna princesa caprichosa a la que amais por sus ideales defectos y manías... la amais por ser extraña y enigmática, amais la magia, pero no la realidad.
Quizás es que a final mis ataques resultaron ser una defensa, quizás es que al final he logrado parecerme a aquello que no soy, quizás es que logré convenceros, en contra de mis verdaderos deseos, de que la soledad del alma me hace feliz.
Soy un fénix, soy un maldito fénix que muere y renace de sus cenizas una y otra vez, un fénix que no puede controlar sus impulsos de autodestrucción.Yo quería ser una reina, inquebrantable y bella espiritualmente... no lo conseguí. De todas mis creaciones la más triste he sido yo.
No quiero más bailes de máscaras, no quiero ser una estrella que brilla encima de vosotros, sinó una luz que os acompaña.
El pensamiento se vuelve tan caótico que ya no logra ser expresado con exactitud, y quizás diga muchas veces quizás porque el quizás es la única forma de acercarse a la verdad.