jueves, abril 20, 2006

Este blog queda inactivo de forma indefinida... motivos personales, que no se pueden explicar con palabras

Ante todo gracias a los que dedicaron unos instantes de su tiempo en leer lo escribo. Gracias a los que, sin conocerme, intentaron entender, y a los que, conociéndome, entendieron. Teneis el don de crear belleza, ilusión y fantasía... aprovecharlo! y no dejeis que nada ni nadie lo mate jamás....
Besos desde esta minoría que somos los sentimentales!

lunes, abril 10, 2006

Creamos cosas bellas porque vemos cosas bellas



Todo, todo tiene su origen en un cuento de hadas, incluso las lágrimas, entonces ¿porque no podemos sentir la magia que emana de todas y cada una de las cosas que conocemos o creemos conocer? A veces los sueños son más reales que lo que podemos ver o tocar, a veces la fantasía se convierte en un sustento vital, en una forma de vivir, en un ámplio punto de vista. No busco, pero espero, creo que hago eso... sentarme e imaginar el momento oportuno, la estrella fugaz, el instante en que todo se convierte en belleza y emoción en estado puro... ¿pero no demuestra esta actitud en el fondo la existencia de un rayo de esperanza? Creo que en mi yacen dormidas placidamente cosas en las que ya no creo, ideas y conceptos que pensaba que tenía olvidados.... buscar desesperadamente cosas en las que ya no se cree... poner encima del tablero la misma alma, la misma fe, jugar al todo o nada, pensar que aún conservo cosas que puedo perder y sentirme orgullosa de percibir de nuevo aquel miedo a la nada... tensar cuerdas, desenredar sueños, tejer tapices de estrellas y contemplar la luna por enésima vez... creo que hago eso, analizarme por dentro una vez, y otra, y otra... sin obtener seguridad, sin encontrar la paz, sin dar respuesta o sentido a ese vacío que en ocasiones se hace insoportable... creer en un dios, particular y extraño, confesarme y darme la absolución, cambiar de conversación cuando se habla del destino, entender que las cosas no son distintas aunque se las mire desde otro ángulo... y vuelvo a odiar el "pienso, luego existo"y vuelvo a odiar el "mas vale arrepentirse de lo que se ha hecho que de lo que no se ha hecho", y vuelvo a pensar que el vaso no está ni medio lleno ni medio vacío sino a la mitad, sencillamente a la mitad. Meditar, pensar, meditar, aprender... somos los asesinos de la mayoría de cosas que mueren... el amor, la magia, la esperanza... todo muere en nuestras manos, todo nació en un cuento de hadas que después nos dedicamos a destruir. Y pido perdón,al paraíso perdido, a la niñez, a todos aquellos pensamientos que maté incluso antes de que hubieran nacido, a todos aquellos sueños que enterré en mi subconsciente por no ser aplicables a la realidad, a todas aquellas cosas que quedaron por decir...
Supongo que en el fondo le pido perdón al romanticismo, por culparle de tanta desdicha, por pensar que me hace vulnerable e incompleta, por pensar que es el responsable de mi incertidumbre, de mi amor a la oscuridad, de mi debilidad por los paisajes caóticos.Culpable, culpable de mi incesante búsqueda de verdad y belleza, culpable por hacerme crear enanos góticos, elfas, y princesas tristes, sirenas y lagos mágicos de ensueño, bohemios escritores y almas condenadas a la incomprensión... y por hacerme amar todo eso, por hacerme amar el desconcierto, por hacer que las lágrimas de emoción me hagan temblar y me calen hondo, por hacerme compañera de una soledad que nunca he logrado compartir con nadie. Feliz de ser infeliz, feliz de que la felicidad no sea mi principal meta, sentirme feliz por haber aprendido que la felicidad no es indisensable para vivir. Un dia mi padre me dijo que, aunque lo sentía, se alegraba mucho de que yo hubiera venido a este mundo para sufrir. En aquel momento no comprendí sus palabras, no comprendí que mi infelicidad pudiera ser motivo de orgullo... pero ahora si, y es cierto, yo también siento en medio de tanta tristeza esa alegría de ser especial, de estar preparada para comprender ciertas cosas, aunque ello conlleve volver a crear aquel cuento de hadas, aquella tabla de salvación, aquel mundo fantástico que contemplo y creo real... dicen que crecer es difícil, no, lo realmente difícil es seguir siendo una niña entre tantas personas mayores, lo difícil es seguir creyendo, conservar la esperanza y la fe, recordar que nuestra imaginación nos hace libres y auténticos, que todo lo que veíamos en aquel cuento de hadas puede ser mucho más real que lo que el mundo y la evolución nos a inculcado como ciertos... después de todo si creamos cosas bellas es porque hemos visto, en algun lugar y en algun momento, cosas bellas.

domingo, abril 02, 2006

La sala de los espejos

Allí estaba, la sala de los espejos, los espejos distorsionadores que de pequeños a todos nos han fascinado, hecho reir y a veces incluso cautivado. Entré buscando todas esas sensaciones pero cuando uno crece las cosas, incluso los objetos, adquieren significados muy distintos.
"Que juego tan extraño el de verse deformado"-pensé. Y los recorrí uno a uno lentamente. Las inflexiones de nuestra imagen pueden ser fascinantes, podemos incluso disfrutar con ellas, sentir que nos metamorfoseamos, que todo es distinto, que la realidad y la idea que tenemos sobre nosotros es distinta... pero a veces también el no reconocerse produce miedo, los humanos podemos perdernos ante una imagen que no refleja la realidad, ante una imagen con la que nuestro cerebro y nuestra memoria no nos identifican... resaltar nuestos ojos, hacernos más altos,caminar boca abajo... pensé que esos espejos en el fondo reflejaban la vida, el comportamiento humano, la manera en que buscamos ser lo que no somos, la manera en que traspasamos los límites de nuestra propia imagen hasta olvidar cual era la verdadera... y nos gusta, esa mezcla de magia y miedo nos divierte, mirarnos fijamente y pensar que no existe verdad alguna, que las perspectivas pueden hacernos mutables, que podremos cambiar cuando queramos. La mayoría de las personas fuertes acaban siendo deformadas por las personas a las que aman, he sido modificada cientos de veces por espejos a los que he amado y he creído que me amaban... jamás podré perdonarme el haberme hecho esto, jamás podré perdonarme el haber sido tan injusta conmigo, el llegar a creer que yo no merecía lo mismo que ellos, el llegar a creer que yo podía soportar cosas que los demás no y que era justo por tanto asumir cargas que no me pertenecían, llegar a pensar que soy egocéntrica y egoísta cuando lo único que soy es sincera, haberme querido tan poco hasta transformar la envidia ajena en algo discutible y pensar que es fallo mio el que los demás se sientan mal o intimidados. No, yo no tengo la culpa de que vuestro espejo preferido sea el que os hace más pequeños, yo no tengo la culpa de que me veais tan alta... a un gigante no le pisa un enano... yo no tengo la culpa de que os querais tan poco que necesiteis que esté a vuestra altura... y lo he hecho, como una imbécil he pensado que el error era mío, he dejado que me deformarais y me convirtierais en una persona débil, simplemente para que os sintierais mejor, simplemente porque por amor he llegado a creer que lo merecíais, he llegado a pensar que vuestro complejo lo había provocado yo... pero no, no os sentís mal conmigo, os sentís mal con la mayoría de la gente, y me he equivocado, y me he convencido de que vosotros no valías lo mismo que yo, sinó que yo valía menos.... me he apartado de mi camino aceptando un victimismo que no era propio de mi, que no era mi reflejo, creiendo que era yo la que os estaba haciendo daño. Y quizás aquella persona que me conoce de verdad tenga razón cuando dice que tengo un complejo de heroicismo, lo valoro, e incluso lo acepto, pero no, no acepto terminos como egoísmo y egocentrismo dirijidos a mi repetidas veces. Pronunciados una vez me suenan a crítica, pronunciados cada dia ponen en evidencia vuestra necesidad de convencerme, vuestra necesidad de que lo crea de verdad. Quizás son las únicas herramientas que el sistema os ha dado para defenderos cuando os sentís atacados, quizás rebajar a los demás es la única forma que teneis de sentiros vosotros fuertes. Y yo he seguido por primera y ultima vez en mi vida ese juego, os he amado, y os he creído porque os amaba, he pensado de verdad que el reconocer una parte de egoísmo y egocentrismo era reflejo de una gran sobervia... y no es cierto, porque yo no tengo problema en reconocerlo, porque soy fuerte, y no tengo problema en admitir que soy débil, y no necesito pisar a nadie para parecer más alto, y admiro de corazón a los espejos que considero más bellos que el mío, porque tengo conciencia de que existen, porque tengo presente que ser bueno o malo con uno mismo y con los demás es fácil, lo difícil es ser justo, lo difícil es darle a cada uno lo que se merece. Nunca he querido desvirtuar lo que admiro para no sentirme inferior, nunca he desvirtuado lo que amo sinó que me he esforzado para que brillara más. El sacrificio también es parte de mi concepto de amor, es como un pequeño ángulo de mi espejo al que he dado mucha importáncia... y quizás pido demasiado, y quizás soy una inconformista, pero no tengo la culpa de vuestra incapacidad de darmelo, porque yo también libro mis propias batallas para conseguir vuestro amor, y lo hago, y no os reprocho el ser complicados o difíciles, y no os disminuyo para que amaros sea más fácil. Necesito reencontrar aquella imagen que tenía de mi misma, mi espejo, el reflejo verdadero, el fondo inamovible que nadie puede violar ni cambiar. Necesito aquella seguridad de cuando era niña y entraba en la sala de los espejos ,y me miraba en todos, y me reía, porque sabía cual era el real, porque tenía la seguridad de que después del juego, después de haber sido deformada yo volvería a ser yo y mi espejo volvería a ser mi espejo, y habría personas que se sentirían identificadas con él, y habría personas que lo admirarían y que lo amarían... ¿y porqué no ivan a hacerlo?, ¿y porque no ivan a limpiarlo en lugar de romperlo?
Salas de espejos, infinitas salas de espejos, inumerables reflejos que me hacen daño, que admiro y amo, que me asustan, que no comprendo.... pero solo uno, solo uno que es el mío, y jamás volveré a olvidarme de cuál es.