domingo, abril 02, 2006

La sala de los espejos

Allí estaba, la sala de los espejos, los espejos distorsionadores que de pequeños a todos nos han fascinado, hecho reir y a veces incluso cautivado. Entré buscando todas esas sensaciones pero cuando uno crece las cosas, incluso los objetos, adquieren significados muy distintos.
"Que juego tan extraño el de verse deformado"-pensé. Y los recorrí uno a uno lentamente. Las inflexiones de nuestra imagen pueden ser fascinantes, podemos incluso disfrutar con ellas, sentir que nos metamorfoseamos, que todo es distinto, que la realidad y la idea que tenemos sobre nosotros es distinta... pero a veces también el no reconocerse produce miedo, los humanos podemos perdernos ante una imagen que no refleja la realidad, ante una imagen con la que nuestro cerebro y nuestra memoria no nos identifican... resaltar nuestos ojos, hacernos más altos,caminar boca abajo... pensé que esos espejos en el fondo reflejaban la vida, el comportamiento humano, la manera en que buscamos ser lo que no somos, la manera en que traspasamos los límites de nuestra propia imagen hasta olvidar cual era la verdadera... y nos gusta, esa mezcla de magia y miedo nos divierte, mirarnos fijamente y pensar que no existe verdad alguna, que las perspectivas pueden hacernos mutables, que podremos cambiar cuando queramos. La mayoría de las personas fuertes acaban siendo deformadas por las personas a las que aman, he sido modificada cientos de veces por espejos a los que he amado y he creído que me amaban... jamás podré perdonarme el haberme hecho esto, jamás podré perdonarme el haber sido tan injusta conmigo, el llegar a creer que yo no merecía lo mismo que ellos, el llegar a creer que yo podía soportar cosas que los demás no y que era justo por tanto asumir cargas que no me pertenecían, llegar a pensar que soy egocéntrica y egoísta cuando lo único que soy es sincera, haberme querido tan poco hasta transformar la envidia ajena en algo discutible y pensar que es fallo mio el que los demás se sientan mal o intimidados. No, yo no tengo la culpa de que vuestro espejo preferido sea el que os hace más pequeños, yo no tengo la culpa de que me veais tan alta... a un gigante no le pisa un enano... yo no tengo la culpa de que os querais tan poco que necesiteis que esté a vuestra altura... y lo he hecho, como una imbécil he pensado que el error era mío, he dejado que me deformarais y me convirtierais en una persona débil, simplemente para que os sintierais mejor, simplemente porque por amor he llegado a creer que lo merecíais, he llegado a pensar que vuestro complejo lo había provocado yo... pero no, no os sentís mal conmigo, os sentís mal con la mayoría de la gente, y me he equivocado, y me he convencido de que vosotros no valías lo mismo que yo, sinó que yo valía menos.... me he apartado de mi camino aceptando un victimismo que no era propio de mi, que no era mi reflejo, creiendo que era yo la que os estaba haciendo daño. Y quizás aquella persona que me conoce de verdad tenga razón cuando dice que tengo un complejo de heroicismo, lo valoro, e incluso lo acepto, pero no, no acepto terminos como egoísmo y egocentrismo dirijidos a mi repetidas veces. Pronunciados una vez me suenan a crítica, pronunciados cada dia ponen en evidencia vuestra necesidad de convencerme, vuestra necesidad de que lo crea de verdad. Quizás son las únicas herramientas que el sistema os ha dado para defenderos cuando os sentís atacados, quizás rebajar a los demás es la única forma que teneis de sentiros vosotros fuertes. Y yo he seguido por primera y ultima vez en mi vida ese juego, os he amado, y os he creído porque os amaba, he pensado de verdad que el reconocer una parte de egoísmo y egocentrismo era reflejo de una gran sobervia... y no es cierto, porque yo no tengo problema en reconocerlo, porque soy fuerte, y no tengo problema en admitir que soy débil, y no necesito pisar a nadie para parecer más alto, y admiro de corazón a los espejos que considero más bellos que el mío, porque tengo conciencia de que existen, porque tengo presente que ser bueno o malo con uno mismo y con los demás es fácil, lo difícil es ser justo, lo difícil es darle a cada uno lo que se merece. Nunca he querido desvirtuar lo que admiro para no sentirme inferior, nunca he desvirtuado lo que amo sinó que me he esforzado para que brillara más. El sacrificio también es parte de mi concepto de amor, es como un pequeño ángulo de mi espejo al que he dado mucha importáncia... y quizás pido demasiado, y quizás soy una inconformista, pero no tengo la culpa de vuestra incapacidad de darmelo, porque yo también libro mis propias batallas para conseguir vuestro amor, y lo hago, y no os reprocho el ser complicados o difíciles, y no os disminuyo para que amaros sea más fácil. Necesito reencontrar aquella imagen que tenía de mi misma, mi espejo, el reflejo verdadero, el fondo inamovible que nadie puede violar ni cambiar. Necesito aquella seguridad de cuando era niña y entraba en la sala de los espejos ,y me miraba en todos, y me reía, porque sabía cual era el real, porque tenía la seguridad de que después del juego, después de haber sido deformada yo volvería a ser yo y mi espejo volvería a ser mi espejo, y habría personas que se sentirían identificadas con él, y habría personas que lo admirarían y que lo amarían... ¿y porqué no ivan a hacerlo?, ¿y porque no ivan a limpiarlo en lugar de romperlo?
Salas de espejos, infinitas salas de espejos, inumerables reflejos que me hacen daño, que admiro y amo, que me asustan, que no comprendo.... pero solo uno, solo uno que es el mío, y jamás volveré a olvidarme de cuál es.

2 comentarios:

... llevo una luna por cerebro! dijo...

Hubo una vex un hombre q se sintio reflejado en mi... y el verse a el mismo tan diferente a como creia ser, lo asusto.. desde entonces me huye.. se huye de el mismo... Sin embargo yo añoro su reflejo en mi

favole dijo...

Que tendrá la irracionalidad que nos encanta! Bella tu forma de sentir... besos!