miércoles, septiembre 14, 2011

"SUGRUE"

Seguía como una eterna Penélope con la ventana abierta...jamás la había cerrado.Los antiguos llamaron a este fenómeno"sugrue", o lo que es lo mismo: la atracción ancestral que siente el alma por un lugar lejano, en especial cuando se avecinan épocas de cambio. Dicha atracción impulsa a ciertos seres a reunirse lejos del mundanal ruido, a alejarse de la bulliciosa masa y su frenético movimiento.A ella le gustaba pensar que en pleno siglo XXI dicho plano intangible era el mundo de la imaginación. A veces esta profunda atracción era tan fuerte en ella, y sus ganas y su vida resultaban tan arrolladoras, que apenas conseguía controlarse y mantener los pies en el suelo. Y es que puede que los soñadores capten parte de ese mensaje implícito en la existencia, puede que tan solo sea necesario creer para ver ...observar una luz, dejar que el viento nos acaricie y leer las formas que caprichosamente regalan las ramas de los árboles sobre nuestras cabezas. Estamos rodeados de símbolos.

Quizás no siempre sepamos lo afortunados que somos, quizás no siempre captemos del mismo modo cuando estamos siendo acariciados por la gracia natural, solo sé que si no estamos atentos al frágil suspiro de Magia éste puede escaparse volando ante nuestros ojos como si de una débil pompa de jabón se tratara. Por eso ella bailaba, seguía dejándose llevar... después de todo nunca hay que perder las buenas costumbres. Le gustaba que las Mariposas se posaran en sus cabellos... o puede que tal vez no quisiera olvidarse, no quisiera olvidarte...tal cómo fuísteis una vez...hace mucho, mucho tiempo.Ser siempre ella, y ser siempre tú... y el reloj de arena, que no se detiene, que fluye a una velocidad vertiginosa. Días, años, y más tú, siempre tú... y a veces también ella , solo ella ...sin vosotros posible. Y los recuerdos, y los anhelos que volaron como estrellas fugaces, como esas lágrimas que saben a lo que pudo ser y nunca será.

Recordaba lo difícil que fue un día despedirse de su sombra. Su sino, el ir y venir...sin ella...sin tí. Las noches pasaron contigo, pero no a tu lado. Se sintió un extraño Dorian Gray, atrapada en distintos marcos de tiempo eternamente cambiantes. La atrapaste en una imagen que ahora ya no lograbas controlar, en un espacio-tiempo que ya nunca podrías comprender. Pero te propuso en silencio un trato: te cambiaba uno de sus sueños por una bella re-creación, por un hermoso pensamiento...por un irremplazable recuerdo de los dos... juntos. Sintió que algo le quemaba por dentro, pensó que si pudiera alquilaría el viento para hacerte llegar en la distancia este mensaje. Cerró muy fuerte los ojos y esperó. Brilló, brilló más que nunca... por tu ausencia. Y, cómo suele suceder, la espera mereció la pena y al poco rato apareció un Hada sin nombre en el alféizar de su ventana.

A veces las Hadas pueden ser un tanto quisquillosas, no por maldad, sino por el mismo motivo que cualquier ser al que se ha herido de verdad más de una vez se vuelve peligroso: porque sabe a ciencia cierta que puede sobrevivir. Por eso hay que tratarlas con respeto y no asustarlas...solo entonces se posan en nuestras manos, libres, auténticas, tranquilas...nos regalan su polvo estrellado para que no se nos olvide volar y a veces, solo a veces, nos dan la oportunidad de pedir un deseo. Solo en contadas ocasiones, los soñadores son capaces de intuir un "sugrue", sobra decir que todavía son menos los afortunados que llegan realmente a presenciarlo alguna vez a lo largo de su vida. Ella esa tarde cambió uno de sus sueños por un hermoso pensamiento: pidió un recuerdo de los dos...juntos. Fue entonces cuando el Hada, tras cumplir su parte del trato, le susurró al oído algo con lo que ella no contaba .
Y es que a veces (y esto es algo que muy pocos saben)pedimos deseos a las Hadas y otras veces son las Hadas las que nos piden deseos a nosotros
. Lo que le pidió a cambio fue que Ella escribiera estas líneas...para que las almas de los soñadores pudieran reunirse en un lugar lejano....muy lejano... los antiguos lo llamaron "sugrue".