domingo, octubre 16, 2011

Bailes de Máscaras

Se conoce que en este mundo han existido (y existen) ciertas personas relativamente desconocidas, o injustamente olvidadas, con las que uno tiene el placer de cruzarse un día por casualidad. Hace poco tuve la suerte de que alguien maravilloso me descubriera parte de la historia de Harum al- Raschid, un califa de Bagdad que rigió hace mil doscientos años un gran imperio en el sudeste de Asia y en el norte de África. Quedé totalmente fascinada.
Este califa adquirió notoriedad porque solía recorrer Bagdad disfrazado de mercader, soldado, artesano o criado. Lo hacía para recoger información sobre lo que ocurría en la ciudad, y sobra decir que esta estrategia le daba ventaja a la hora de observar con sus propios ojos las muestras de injusticia, opresión y crueldad. Se dice que solo en los momentos cruciales revelaba su verdadera identidad.
No sé si fue el aire épico, mi devoción por los héroes, mi inclinación hacia los delirios de Robin Hood o simplemente que adoro a la gente que hace las cosas a "su manera" lo que provocó que aquella noche apenas pudiera dormir. Pensé en esos Bailes de Máscaras que siempre he amado con locura, en esos disfraces que me gusta ponerme y quitarme dependiendo de la ocasión, en que hay veces que me gusta jugar a ser lo que no soy y a veces me gusta no ser lo que soy...sino algo distinto, simplemente por experimentar y sentir algo "diferente". Pensé también en esas Danzas Frenéticas pero acompasadas de Luces y Sombras que todos, en mayor o menor medida, liberamos dentro de nosotros, y que solo cuando se equilibran revelan nuestra verdadera identidad.


Acudiste a mi memoria y me observé en el espejo... Después de tanto tiempo ¿Quién de nosotros dos es la causa y quién el efecto?, ¿Quién de las dos "yo" era esa noche el reflejo de lo que (te) deseo y quién la realidad? Y es que a veces la elección de una máscara nos dice más que una cara al descubierto. O puede que sea cierto lo que sospecho cuando presiento cerca una catarsis de inspiración, cuando (sin remordimiento alguno) me dejo envolver por esa droga que es la imaginación. La hoguera había sido desatada.
Puede que sea un ángel caído, un ángel sí, pero con una sola ala. No sé si la otra me la tengo que ganar, si la perdí, si nunca la tuve...o si lo que sucede es que todos necesitamos abrazar a alguien especial y complementarnos para poder volar. Lo que sé es que soy ambas personas, y esa noche (como tantas otras) me tocaba bailar en el salón de la Vida, repleto a rebosar de alegrías, cuellos vibrantes, música, corazones acelerados y diversidad de colores. Sabía que tenía que equilibrar mi energía, porque a la mañana siguiente la moneda daría la vuelta y me tocaría bailar en el vestíbulo de la Muerte, ante [s] ala de tristezas encubiertas y seres enigmáticos que cubrían su rostro detrás de los recuerdos de amores perdidos...ahora tan solo antesala de tu ausencia.
Sabía...Sabía que debía guardar fuerzas...pero las gasté todas y me quedé dormida. Después de todo es agotador moverse tan rápidamente por las habitaciones de ese Castillo que es la existencia...sobre todo cuando la fiesta se alarga hasta horas intempestivas.


Podría decir que tuve un sueño muy lúcido y comprendí que no todas las máscaras son gentiles, bellas, mágicas o dulces. No todas nos alumbran, algunas nos ocultan. A veces para protegernos, a veces para hacernos daño, para aislarnos, para herirnos. Hay máscaras burlonas, recelosas y amargas, por eso debemos elegir bien a la hora de decidir cuál va a poseernos en cada momento. Porque si hay algo cierto en los Bailes de Máscaras es que éstas poseen a sus dueños mientras las llevan puestas, y nunca a la inversa.
Lo cierto es que ya no le temo a los sueños, solo (a veces) a las pesadillas...como esa horrible que he tenido en ciertos momentos...esa...esa en la que me olvidas, esa en la que escapamos de lo que sentimos el uno por el otro y logramos dejar nuestra historia atrás a base de seguir caminando hacia adelante, a base de seguir viviendo intensamente sin volver la vista hacia atrás.


¿Y si me quito esta máscara y te digo que nunca te he olvidado?, ¿Y si me quito la máscara y te digo que siempre te amaré?, ¿Y si en una pirueta mortal abro de nuevo la jaula y la Caja de Pandora...y libero los males, las Luces, las Sombras, y conservo la esperanza...¿Y si juego, y si salto, y si río, y si corro hasta agotarme?, ¿y si muero?, ¿Y si pierdo?, ¿Y si me caigo?...
¿Y si te invito a que nos desnudemos el alma sin peros, sin condiciones, sin reservas, sin reproches, sin consecuencias, sin miedo?...

¿Y si tengo un momento de claridad y revelo mi verdadera identidad?
¿Y si te digo que no podemos escapar de lo que sentimos el uno por el otro viviendo intensamente porque la Vida no es más que una de sus máscaras? Dime, ¿qué contestas a eso?...

¿BAILAS?

28 comentarios:

Oski dijo...

Si encuentra las fuerzas suficientes para contestar algo, seguramente sería un:

"Llevamos años bailando" o un "nunca me he marchado".

Todos, en mayor o menor medida usamos máscaras. No sólo sirven para ver las cosas desde otro punto de vista, también sirven para evitar sufrir.

Un abrazo grande.

ely dijo...

Prometo encontrar el libro que comentas y leerlo.
El peligro de las máscaras es acostumbrarte a llevar siempre la misma hasta el punto de olvidar en qué parte de tu alma guardaste las demás. O peor aún, cuando consigues encontrarlas, la espera y la monotonía difuminó los colores y los aromas hasta hacerlas desaparecer. Asi que, no preguntes o no esperes respuestas, solo ama, rie, llora.....y baila. Me encantas querida amiga y es maravilloso todo lo que me transmites. Un besazo enorme.

Carlos dijo...

Ninive está enterrada en aquel lugar,no muy lejos de Bagdad bajo las arenas de su imperio. Pero fue una piedra pintada de azul, sí, podría decirse que aquella piedra tenía una máscara, la que se adentró en el niño de entonces y que sigue aun hoy conmigo. Aquella piedra, según mi profe, contenía miles de vidas, miles de años. Pero estaba muerta. Tus palabras dan vida a ese momento que se esconde bajo una máscara, dan y son.
Recuerdo la para mi,mejor escena con máscaras, la de "Desayuno con diamantes" Leyéndote mientras el colorido y movimiento de las fotos y palabras parecían girar alrededor de la lectura,transmitían una mezcla de algo profundo e interior frente a la vitalidad y al mismo tiempo lo efimero de la vida misma.
Le quitas la máscara a la vida.

¡Un abrazo!

Mandarina dijo...

Yo creo que todo el mundo lleva algo de máscara, unos menos que otros y cada uno por un motivo!
Me encantan los califas que se mezclan con la multitud (además ese tipo de historias siempre son emires y así)
Gracias por tu comentario!

VANESSA dijo...

Te ha quedado genial la historia! Aunque te gusten las máscaras, a veces hay que quitárselas y mostrarnos como somos sin esconder nada, aunque también es cierto que las alas no se pueden esconder.
Besoss, y gracias por seguir pasándote por mi blog!

María dijo...

Me seduces, me revuelves, me apasionas porque desde siempre me veo de una u otra forma, reflejada en tus pensamientos, en tus dudas y en tus certezas... Esta mañana alguien me susurró al oído... "Voy a ponerme el alma porque ya llega el día"...
Y yo, también con mi alma puesta, me rindo aquí bajo tus máscaras y frente a tu mirada, mi querida niña de sueños y esperanzas transparentes.
Mil besos y mi cariño.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Amiga, estupendas las cosas que nos dejas.

Saludos y un abrazo.

Ricardo Miñana dijo...

Si bailo contigo, muy bonito el post.
que tengas una buena semana.
un abrazo.

Clara dijo...

He estado de viaje y me había perdido a ese Emir, Sherlock Holmes...y sobre todo ese relato que nos toca el alma,ese ser y no ser,esas alas y ese sueño lúcido
que te envuelve y nos engancha-
Un abrazo

Esteer dijo...

que buena historia, las mascaras muchas veces obstaculizan las relaciones impidendonos tener relaciones sinceras

Murderdoll dijo...

El poblema esta en si esa mascara tiene puestos los agujeritos de ver, donde van los ojos. xD
Riete, pero es super xungo llebar esa mascara.9 de cada 10 enmascaraos no la recomiendan.
tienes k ver a través de ella para ver el resto, de exo es solo una extensión de ti, no hay apenas diferencia a una cara.
pd:Pense ke tenia desactivao lo de verificar palabra.
pd2: hay ke respetar a los zombies, si no les damos ejemplo, ¿como saben k no tienen k komernos?xD

David C. dijo...

que importante sería preguntar a las personas como puede mejorar uno y que ellas sean sinceras y nos digan lo que piensan.

Murderdoll dijo...

siii son zombies mamarraxos jaaaaaaaarl xD

verifikacion de la palabra: flarr (eso seguro k lo puso un zombie! xD)

Navegante Del Alma dijo...

Podrás jugar a que sos una u otra, pero yo te veo a vos en todo lo que relatas, variada y vital desde lo muy femenino.
Te dejo un saludo.

Jorge Ampuero dijo...

Apetecible entrada. No sabía que fueras tan linda.

Besos:)

Oceanida dijo...

Guapa!!!!!!!!!!

Oceanida dijo...

Yo si que estaba desconectada del mundo de la blogosfera. Si lo acabo de abrir hace dos dias!!! te quiero! Gracias por estar siempre alrededor con tus bellos bailes.

Clara dijo...

Aquí una lila...te desea una feliz navidad.

Besos y besos

JCR dijo...

Felices fiestas con todos los mejores deseos, un fuerte abrazo.
Jerónimo.

AprendizDeLaVida dijo...

Yo bailo. Me ha encantado, especialmente eso de que las máscaras son las que nos poseen una vez escogidas. Alguna vez me he arrepentido de usar una equivocada o que yo creí que así era.

Bueno, en cualquier caso, genial. Muy reflexiva la entrada, pero sin dejar de soñar. Buena combinación.

Itami dijo...

Te echo de menos :/

David del Bass dijo...

Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

brujilla dijo...

Me ha envuelto en ese mundo de fantasía y máscara, donde el baile
Hace su parte, frenética,bailando
Muy bonito¡¡¡Gracias por pasarte por mi blog... brujillla

María dijo...

Es tan agotador moverse por el enorme castillo de la existencia que yo tuve que retirarme a mis más recónditos espacios interiores para descansar el cuerpo y el alma, solo con esporádicas y breves apariciones, para poder enfrentarme de nuevo a las infinitas máscaras que danzan a nuestro derredor con el valor y el descaro que es preciso.
Eres un lujazo.
Mil besos desde mi resurrección.

Oski dijo...

Ya va siendo hora de que este sitio resucite. No lo digo yo, pero hay un unicornio que necesita alimentarse de lilas y magia y lleva mucho tiempo en decadencia.

¡Hazlo por él!

Abrazos

Emmanuel... dijo...

hola, me encanto tu blog!!!
es hermoso,
te sigo :)
saludos desde:
http://mi-mundo-flash.blogspot.com.ar/

Explorador dijo...

Una entrada como un juego de máscaras y de espejos. Tampoco conocía la historia de ese califa. Muy fascinante, ciertamente.

Un saludo :)

Hector Lopez dijo...

me encanta el final ...wua.si desnudamos el almas..wua..