sábado, mayo 31, 2014

NO ME QUIERAS. NO ME QUIERAS MÁS.



No me quieras, no me quieras más…si ello significa tomar distancia cada vez que temas que mi pasión desbocada pueda arrebatarte un pedacito de alma.

No me fuerces a contener y luchar contra la furia de tormentas que no he desatado yo y que pueden devastarnos en segundos.

No me quieras si no vas a compartir tu libertad conmigo. No me quieras si no vas a filtrarte a menudo por las rendijas de mi vida, aún sin mi permiso.

 No me quieras de lejos.

No entres en mi mundo sino es para cuidarlo, no rompas la fortaleza de esperanzas e ilusiones que tanto me ha costado conservar. No traigas a mis tierras el virus de la adultez, porque sabes que me mata de asfixia, que es un vestido que me queda pequeño y me ahoga.

No despliegues las alas oscuras de mis miedos sino es para abrazarlos. Que la niña que soy se quiebra por dentro pensando que, si te alejas un solo centímetro más, empezarás a estar fuera de mí.

Deja que la imaginación me sangre, deja que plasme sobre el papel mis desvaríos, y que me obceque la injusticia.  Deja que arda y no me queme. Echa más leña al fuego cada vez que la fría y jodida racionalidad amenace con apagarlo.

“Abrázame…abrásame…y me quedaré a tu lado.”

No me hables del transcurso del tiempo y de los años, no me hables de proyectos grises diseñados para entrar en el sistema… porque me aburren. Háblame de sueños, háblame de senderos secretos, construidos para salir de él.

Ya sabes que mi camino dista mucho de ser una línea recta que solo va hacia delante, más bien voy en todas las direcciones posibles (y a menudo también imposibles).

 Que le doy la vuelta al reloj de arena de los recuerdos cada vez que se me antoja…y que al final siempre me acaba pudiendo el corazón.

 Inconscientemente soy consciente de todas las secuelas que podemos llegar a infligirnos,  y admito que no me importa el precio…sino el valor.

Que siempre fui más de promesas y juramentos que de contratos. Que un pacto es un refugio escrito en las estrellas. Es más fuerte que el tiempo y la distancia y se sella con una mirada que nos protege, que se entiende…que lo es TODO.

No me quieras fácil, no me quieras de forma intermitente…no me quieras a medias.

 No me quieras más sino vas a respetar mis silencios, si te asusta un grito, un improperio, una lágrima o una contradicción.

No invadas mi atalaya de la locura sino es con más locura, ni hagas de mis principios finales, ni conviertas mi confianza en un caja donde esconder traiciones.

Comprende que no soy como tú… que a mí, a veces, el simple roce con la vida y la realidad puede llegar a provocarme un dolor insoportable.

Comprende, también, que sí soy como tú… que sé de huidas y atajos, de anhelos y rebeldía.

Que ya hace tiempo que a mí, de mir(h)adas cobardes y manzanas envenen(h)adas, no me tienen que explicar nada…que he llegado a coleccionarlas.

Déjame brillar más cada noche, déjame ser fuerte, pero no inquebrantable.

Y, sobre todo, pase lo que pase: no dudes jamás de que me tienes.

Pero, si en algún momento de debilidad no lo consigues, si en algún momento sientes la necesidad  de empequeñecerme para que quererme te resulte más sencillo…

No me quieras.

 No me quieras más.

Simplemente: quiéreme MEJOR.


(Que mis pájaros se encargarán del resto).


Favole Molpe la Musa










6 comentarios:

Sofya dijo...

Me alegra volver a leerte Favole. El texto es genial, puro, lleno de viatalidad e intensidad...Como tú...

Un beso y un abrazo!

ReltiH dijo...

PARA QUE EL AMOR TODO SEA, NO DEBEN HABER DUDAS.
UN ABRAZO

Drywater dijo...

Es brutal. ¡Menuda manera de volver!

Un abrazo, "difícil de querer".

Sombrerero Loco dijo...

Toda tu contradicción se refleja en lo difícil y fácil que es quererte. Difícil, porque, gracias a los Hados, no eres simple y vacía como muchas otras personas sencillas de querer, y entrañables por otras cosas... Fácil, porque, ¿cómo no quererte? Esa complejidad, esa fuerza, esa pasión, esa furia, esa convicción, hacen difícil quererte, pero imposible no hacerlo.

Porque eres la luz que ilumina mi vida, no como una moderna linterna LED, no como un haz láser técnico y preciso, no... Como el propio Sol. Más grande, más fuerte, más lleno de vida, más indispensable.

Tu pasión es tu fuerza, lo que te hace peligrosa, lo que te hace frágil, pues no escondes lo que eres por no desencantar al sistema. Sin complejos, sin escudos modernos de resignación y autocomplacencia.

Sólo tú, tu fuerza y la seguridad de que quererte, al fin y al cabo, es lo más fácil de esta vida loca.

Ámote, sin miedos. Ámote, muy fuerte.

DKTMK7 dijo...

Me alegra volver a ver tu fantasía por aquí.

Un abrazo!

Tetsuo dijo...

Precioso.
Simplemente precioso.